21 marzo 2009

4 Estaciones y Nigel Kennedy

Estos últimos días he estado profundamente inspirado por Antonio Vivaldi. Por sus 4 Estaciones para ser preciso, tengo 3 versiones, una de "The World's Greatest Composers" tocada por alguna orquesta famosa de algún lugar famoso de Europa, muy muy muy buena, la 2a es "The Original Four Seasons" por Vanessa Mae... no queda la menor duda de que es una jovencita impetuosa, habilidosa y rabiante intérprete de violín, pero sus 4 Estaciones no me gustan, demasiado adorno le puso lo Chirriguer al Barroco, la verdad me marea, lo disfruto por unos minutos y luego ya no la puedo seguir escuchando. y la 3a que tengo es por Nigel Kennedy.

Nigel Kennedy es el más grande violinista de mundo de los vivos. He visto jovencitas como Vanessa Mae, solistas que se presentan con Yanni y hacen solos vertiginosos, increíbles, pero si después de ver a alguno de esos virtuosos (te quedan ganas de seguir viendo violines), ves a Kennedy interpretando precisamente las 4 Estaciones de Vivaldi, te aseguro que notarás la diferencia.

Los clásicos son para tocarse sin arreglos, de otra forma es apropiado decir "fantasía sobre las 4 Estaciones por Vanessa Mae" y no "The Original...", y está padre que se hagan arreglos, por ejemplo, hay un arreglo, precisamente de Vanessa que se llama Storm donde agarra precisamente Tempo impetuoso d'Estate que es la parte más frenética del verano y le arma todo un arreglo muy padre con batería, instrumentos electrónicos y por supuesto su violín interpretado con ese estilo muy de ella.

En fín, esto no es una crítica, más bien hablaba de Kennedy, un hombre criticado por razones pequeñas pero aclamado por razones muy muy grandes, toca desde los clásicos hasta rock. Yo diría (y he dicho) que Kennedy es un rockstar, virtuoso, experimentado, rebelde, excéntrico, con un discurso que a muchos les molesta, incluso se inventó su propia forma de hablar, con el único fin (presumiblemente) de ser único como ya lo era.

Las 4 Estaciones son un concierto para violín, donde la orquesta no está de fondo, sino que realza el solista (palabras del propio Vivaldi) y demandan del mismo un dominio milimétrico de los dedos izquierdos y del arco, una precisión en tempo fabulosa, en ocasiones se tocan prácticamente dos melodías a la vez, una en la cuerda Mi y otra en la cuerda Re, en otras ocasiones la complejidad no es esa sino tocar a una velocidad impresionante secuencias de más de 100 notas en pocos segundos -habilidad natural de requintistas como Marty Fiedman o Paul Gilbert, o Slash, que no es lo que más le gusta pero puede hacerlo-, lo que requiere de años de práctica... si, años, décadas...

Pues así es, estoas dos semanas por lo menos las he pasado escuchando frecuentemente a Nigel Kennedy, el mejor violinista del mundo de los vivos ¿ya lo había dicho?... tocando las 4 Estaciones de Vivaldi, umhhh, también lo he escuchado con el "Violin Concerto in D" de Thchaikovsky, que también es impresionante, pero me he clavado más en las 4 Estaciones.

Se las recomiendo, oir música clásica no les va a cambiar la vida ni los va a hacer peores personas, pero si escuchan cosas ligeras o divertidas las pueden disfrutar mucho. Y sí, hay obras verdaderamente aburridas y/o estresantes en al música clásica, pero si no te gusta lo que empiezas a oir, pues ponle stop y cambia a un disco que te guste más.

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